El plástico oceánico es aquel que, sin una gestión adecuada, se desecha en el medio ambiente y es transportado al océano por la lluvia, el viento, las mareas, los ríos y las inundaciones. El plástico que termina en el océano proviene de tierra firme y no incluye la basura, voluntaria o involuntaria, generada por actividades marinas.
Los plásticos oceánicos se reciclan mediante cinco pasos clave: recogida, clasificación, limpieza, procesamiento y reciclaje avanzado.
Los números en los artículos de plástico son códigos diseñados para facilitar el reciclaje, de modo que puedan reciclarse correctamente. Puedes identificar el tipo de plástico observando el símbolo de reciclaje en la parte inferior del envase.
Entre ellos, el polipropileno es un plástico que se puede reutilizar de forma segura. Es resistente, ligero y tiene una excelente resistencia al calor. Posee buena resistencia química y propiedades físicas que protegen los cosméticos de la contaminación y la oxidación. En cosmética, se utiliza habitualmente en envases, tapones, pulverizadores, etc.
● Reducir la contaminación marina.
● Proteger la vida marina.
● Reducir el uso de petróleo crudo y gas natural.
● Mitigar las emisiones de carbono y el calentamiento global.
● Ahorro en el coste económico de la limpieza y el mantenimiento de los océanos.
*Recordatorio: Como proveedores de envases para cosméticos, aconsejamos a nuestros clientes que soliciten muestras y las sometan a pruebas de compatibilidad en su planta de formulación.