Los tarros de crema sin aire son un diseño de envase innovador que ofrece una alternativa a los frascos con bomba de vacío. Los tarros sin aire permiten al usuario dispensar y aplicar el producto sin tener que introducir los dedos en el recipiente, lo que resulta ideal para cremas, geles y lociones más espesas que normalmente no se comercializan en botella. Esto reduce considerablemente el riesgo de oxidación y la introducción de bacterias que podrían estropear el producto. Para las marcas de belleza que lanzan formulaciones con conservantes naturales, los tarros sin aire son una excelente opción.Para ingredientes o antioxidantes sensibles al oxígeno, los frascos sin aire son una excelente opción. La tecnología sin aire puede prolongar la vida útil del producto.hasta un 15% limitando el contacto con el oxígeno.
Uno de los aspectos más importantes de los plásticos reciclados posconsumo (PCR) son sus credenciales medioambientales. El PCR recicla plásticos procedentes de los océanos utilizando materiales ya presentes en la cadena de suministro. El uso de PCR reduce la huella de carbono. La fabricación de envases a partir de materiales posconsumo requiere menos energía y combustibles fósiles. Además, los plásticos PCR son altamente maleables y pueden moldearse en cualquier forma o tamaño deseado.
Con la legislación que exige el uso de materiales reciclados posconsumo en muchos países del mundo, adelantarse a la competencia le ayudará a cumplir con la normativa. El uso de PCR añade un componente de responsabilidad a su marca y demuestra a su mercado su compromiso con el medio ambiente. El proceso de reciclaje, limpieza, clasificación y recuperación puede ser costoso. Sin embargo, estos costes pueden compensarse con un marketing y posicionamiento adecuados. Muchos consumidores están dispuestos a pagar un precio más alto por productos envasados con PCR, lo que aumenta el valor de su producto y, potencialmente, su rentabilidad.